de un pestañeo encuentran los rostros de sus padres destrozados, la impotencia y la falta de confianza en ellos mismos hace que la situación se ponga más crítica, Matías se acercó a su familia lentamente, una simple mirada de sus padres valió para darse cuenta de lo que había hecho no estaba bien, Matías nervioso, sin decir ni un mínimo murmullo, abrió sus brazos y se lanzó a sus padres de un salto, agarrándolos con mucha fuerza les dijo al oído, perdonadme por lo que he hecho, mientras una lágrima le caída por todo su rostro...Jorge visualizando todo desde otro punto del lugar, oye en su mente un silencio extraño, y una voz de fondo que gritaba su nombre…¡¡Jorge...Jorge!!, mientras en su mente estaba ese silencio extraño que lo desconcertaba de toda la situación, esa voz que no reconocía se acercaba, ¡¡Jorge...Jorge!! repetía sin cesar aquella voz que poco a poco iba acercándose, ahora ,Jorge, aquel niño de ojos azules y pelo castaño, pudo descubrir aquella voz que hace unos segundo desconocía… una voz cálida, dulce, llena de vitalidad, con una intensidad alta, pero lo más importante, era la voz de su madre gritando su nombre, desesperada, emocionada y sin una palabra que decir...solo y exclusivamente el nombre de su hijo, la madre llegó a su hijo y de un simple suspiro Jorge cae al suelo, inmovilizando todas las partes de su cuerpo…¡¡Jorge...No te vayas!! decía la madre mirándole a los ojos de su hijo…¡¡Por favor!! Hijo no te vayas...recuerda todos aquellos momentos que pasamos juntos...tu familia, tus amigos, tú infancia...Jorge abrió sus luminosos ojos azules, como aquel mar de verano...se le humedecieron de agua...y le dijo a su madre en voz baja…¡¡Mami te quiero!!...la madre rompió a llorar...y otra vez Jorge abrió sus ojos y le dijo… dónde voy seré totalmente feliz, estáte tranquila...la madre cayó sobre el pecho del hijo escuchando como sus latidos salían con menos intensidad, hasta llegar al fin de su vida...Matías junto a su familia y demás amigos corrieron hacia Jorge, Matías al ver como su cuerpo paraba de latir cogió su mano y de un suave apretón le dijo ¡¡ADIÓS AMIGO!!
jueves, 24 de octubre de 2013
martes, 22 de octubre de 2013
Parte 2 (Oliver)
Se
acabó la botella de Arehucas, todos quedaron sentados formando un círculo
mirándose entre ellos sin saber qué hacer. De repente se escucharon unos gritos
donde se nombraban sus nombres, Jorge pensó que una de esas voces era la de su
madre, estaban ya preocupados porque era muy tarde y no habían llegado a casa.
Ellos estaban entre la espada y la pared, si aparecían quitaba la preocupación
a su familia pero les encontrarían con un trago de más lo que les disgustaría.
Matías dio la idea de esconderse esa noche y aparecer al día siguiente pero los
demás no estaban de acuerdo, prefieren que sus padres les vea así y explicarle
lo sucedido aunque se enfadasen mucho con ellos a pasar una noche fuera de casa
por ocultarlo, además, al aparecer al día siguiente se les notaría la cara de
la resaca de dormir poco y tener un trago de más. Matías no estaba de acuerdo
pero cuando vio salir a sus amigos a dar con los padres les siguió, no iba a
quedarse solo toda la noche en el callejón, ya empezaba a hacer mucho frío,
cuando de repente escucha la voz de su padre, su madre y su hermana pequeña
gritando: ¡Matías, Matías dónde estás! No pudo contenerse rompió a llorar en
mitad del camino y el grupo se paró para que él se relajara, mientras esperaban
Jorge preguntó qué dirían a los padres cuando les pregunten dónde estaban, por
qué no habían aparecido, … Se pusieron todos de acuerdo para contar que se
habían perdido por el callejón buscando una pelota que se les había perdido
allí y no encontraban la salida. Saliendo por fin del callejón tenían que
recorrer los últimos 300 metros para llegar a la zona donde estaban sus padres,
caminaban con las piernas temblando y con el sudor frío recorriéndoles la cara,
estaban muy nerviosos cuando finalmente llegan al lugar y…
lunes, 21 de octubre de 2013
Parte 1 (Miguel)
Era una fría noche de otoño, y corría mucho el viento, hacía mucho frío y estábamos todos sentados formando un círculo en medio de la plaza, todos estábamos cansados ya que tuvimos que correr porque nos metimos en una casa, la cual solo está habitada en verano, que era cuando los propietarios de la casa tenían vacaciones. Entramos en la casa y cuando ya le habíamos echado un vistazo e íbamos a salir una vecina nos vio, e inmediatamente llamó a la policía, nosotros salimos corriendo y fuimos a la plaza. Aquí nos encontramos ahora mismo.
Todos estábamos callados y lo único que se escuchaba era el fuerte respiro de todos. Solo pensábamos que si nos encontraban podíamos meternos en un buen lío. Jorge fue el primero en hablar y dijo que era mejor que nos pusiéramos en un sitio más oculto y donde no nos pudiera ver nadie. Le hicimos caso y seguidamente fuimos al callejón que se encontraba a quinientos metros aproximadamente. Ahí era prácticamente imposible que nos encontraran.
El aburrimiento empezó a apoderarse de nosotros. Matías y Jorge investigaron si encontraban algo, en ese callejón es donde la gente solía tirar objetos inservibles e inútiles, se encontraron numerosas pelotas todas picadas y lo que más abundaban eran restos de comida. Matías gritó desesperadamente el nombre de Jorge y le dijo que observara lo que encontró, era una botella de Arehucas, al principio no le hizo mucha gracia a Jorge, pero ambos pensaron del buen momento que iban a pasar todos. Fueron donde se encontraban todos y ya no parecía que estuvieran tan aburridos, andaban entre risas y fiestas contándose chistes e intentaban matar el aburrimiento como podían. Cuando todos vieron a Jorge y a Matías, les preguntaron que si habían encontrado algo bueno, ya que se les veía muy feliz, ellos les enseñaron la botella y dijeron de beber un poco para pasar un buen rato, a todos les pareció muy buena idea. Entonces empezaron solo con un trago cada uno, pero empezó a salirse todo de las manos y fue cuando...
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